Lavarse correctamente las manos es una de las medidas más sencillas, económicas y efectivas para prevenir enfermedades y proteger nuestra salud y la de quienes nos rodean.


Las manos están en contacto permanente con superficies, objetos y personas, por lo que pueden transportar microorganismos que, al entrar en contacto con nuestros ojos, nariz, boca o alimentos, pueden causar diferentes infecciones.
¿Qué previene?
Un adecuado lavado de manos ayuda a reducir la propagación de microorganismos responsables de:
- Enfermedades respiratorias como resfriados y gripa.
- Enfermedades gastrointestinales, incluyendo diarreas.
- Infecciones asociadas al contacto con superficies contaminadas.
- Contaminación de alimentos durante su preparación y consumo.
- Transmisión de microorganismos entre personas, especialmente en hogares, escuelas y servicios de salud.
¿Cuáles son sus beneficios?
Mantener una correcta higiene de manos contribuye a prevenir enfermedades, disminuir la transmisión de infecciones, proteger a las personas más vulnerables y promover entornos más saludables y seguros.
Para que sea efectivo, el lavado debe realizarse con agua y jabón, frotando cuidadosamente palmas, dorsos, entre los dedos, pulgares, muñecas y puntas de los dedos. Después, se deben enjuagar y secar adecuadamente.
Unos segundos de higiene pueden marcar una gran diferencia. Haz del lavado correcto de manos un hábito diario y contribuye al cuidado de tu salud, la de tu familia y la de toda la comunidad.